Ebrovisión 2011, la confirmación

Miranda de Ebro, 15 16 y 17 de Septiembre. Galería de fotos en flickr
Da la impresión de que hay festivales en los que, vaya quien vaya, siempre va a responder el público. Este año parecía que el Ebrovisión no tenía un cartel de “traca”, sobre todo, si lo comparamos con el del año pasado: “Love of Lesbian, Lory Mayers, Iván Ferreiro, The New Pornographers…” y teniendo en cuenta, además, que había sido considerado por Mondo Sonoro como el mejor Festival de 2010.
Estaba claro que la organización tenía que esmerarse para no defraudar… Y, desde luego, no lo hizo en lo más mínimo.
Jueves
La primera jornada se celebró en La Fábrica de Tornillos, recinto perfectamente acondicionado para 1000 personas. Llegué tarde, me perdí a The Meeting Point y a Maga, justo para el concierto de The Wellingtons. Los jóvenes australianos se lucieron con su fórmula de powerpop y rock`n roll sesentero. El público estaba encantado con lo que veía y escuchaba. La versión del “That Thing You Do” de The Wonders (grupo ideado para la película del mismo
nombre por Tom Hanks) fue divertidísima.
Luego le tocó el turno a Estereotypo, la fiesta estaba asegurada. Disfrazados de médicos y enfermeras, tal y como el grupo había hecho saber a sus fans, éstos no pararon de saltar y gozar. Su versión del “Love Me Do” de The Beatles resultó una fiesta total. Chema Rey fue el encargado de abrir las sesiones del Ebrovisión en la discoteca Orosco. Al principio le costó conectar, pero finalmente la sesión fue “transmitiendo”.

Estereotypo
Viernes
A El Secreto De Amelie, Last Dandies y Ruidoblanco les tocó amenizar el mediodía del viernes en el “Red Bull Bus” en el centro de la ciudad. Un acierto total.
Pasadas las ocho de la tarde empezaba “lo gordo”. Cambio de recinto. Esta vez al Multifuncional de Bayas en el polígono industrial del mismo nombre. Los autobuses previstos para el traslado funcionaron a la perfección.
Terminado Bigott, llegué justo para Supersubmarina. Lo de la banda de Baeza es para tomar nota. Su concierto fue espectacular. Para mí, de los mejores del festival. Su legión de fans se dejaba la vida. No pararon de corear cada uno de los temas, incluidos los del nuevo disco. Con Lapido la desbandada del recinto fue tremenda. Era la hora de la cena, y los más poperos la aprovecharon. No fue el caso de José Chino y demás componentes de Supersubmarina, que disfrutaron en la pista como unos fans más. El andaluz hizo un concierto de rock correctísimo, con un sonido impecable.
Xoel López, acústica en mano, entró en acción. La gente tenía ganas de verlo y eso se notó desde el principio. Una vez con la banda completa ofreció un concierto delicioso, aunque no hubiera estado de más escuchar “Que no”. Dejó claro que quiere desligarse de su anterior etapa con Deluxe.

Sobre la 1:45 hacía su aparición The View, supuestos cabeza de cartel. Con su magnífico directo los jovencísimos escoceses ofrecieron al público lo que quería. Quizá, haber elegido tocar los singles “Grace” y “Wasted Little DJ`S” nada más comenzar el concierto, fue lo que menos me convenció. Suenan a The Strokes o Franz Ferdinand pero siempre manteniendo un estilo propio. Steven Morrison (baterista) es un prodigio. El auténtico motor de la banda.
Como cada noche, el cierre corría a cargo de una banda nacional de Pop electrónico. Esta vez Mendetz. Fiesta y más fiesta. Su versión del “Freed fron Desire” de Gala fue de lo mejor de la noche. Tremendo directo. En la Orosco nos esperaban Amable y Optigan 1. Con unas ganas locas de ver al primero, me sentí un poco decepcionado. Esperaba más. Cuando el segundo cogió los mandos la cosa cambió. Desde Justice hasta Madonna, temazo tras temazo. Hizo disfrutar a los presentes.
Sábado
Resacoso aparecí como pude en la Plaza de España la mañana del sábado. La comida popular y, de nuevo, el Red Bull Bus nos esperaban. Un éxito más para la organización. Fira Fem, Eladio y los Seres Queridos, The Brontës y Varry Brava amenizaron a los ebrovisivos entre paella y macarrones. Estos últimos, desde luego, se ganaron la presencia en un escenario principal en un futuro. Horas geniales para ver y dejarse ver. Gafas de colores, faldas cortas, pitillos, flequillos, mascotas, camisetas con mensaje… ¡buen rollo total!
Del Vermouth de La Fábrica de Tornillos no puedo hablar. Este festival tiene demasiado. Conciertos de Micah P. Hinson y Lost Acapulco. No llegué a verlos.
Ya en el Multifuncional de Bayas, la noche del sábado, arrancó con Pony Bravo. Sonido impecable una vez más. Atom Rhumba a la hora de la cena. Un concierto duro de verdad que los “indies” no soportaron. Rock duro, crudo, psicodelia, no sé, difícil de definir. El bajo y el saxo mandaban en el pabellón.
Erland & the Carnival salían al escenario con la batería colocada en el lado derecho. Más rock y folk, esta vez, británico. Javiera Mena no acabó de cuajar. Fue, de largo, el peor sonido de todo el festival. Su versión de “Yo no te pido la luna” de lo más coreado, eso sí. Destacable el extraño atuendo con el que ésta entró en escena. Una especie de bata gótica de andar por
casa.
Y por fin, la 1:10. La hora marcada por el Festival para la aparición de Vetusta Morla. Lleno de record en el Multifuncional. Faltaba el aire… y es que lo de estos chicos es una cosa indescriptible. Era la tercera vez que los veía en menos de dos meses, y me sabía su directo de cabo a rabo. Aún así, me logró alucinar. Esa conexión que mantienen con el público, la atmósfera creada, esa transmisión de energía que fluye… todo único. Para mí, la mejor banda en directo de este país. Musicazos de los pies a la cabeza. Jorge González (percusiones) y “El Indio” (batería) hacen un tándem perfecto. Igual que las cuerdas. Todo suena bien. Y Pucho… Pucho es de otro planeta, está claro. Con una gestualidad de estrella de rock, contagia a sus fans para moverse como él. Siempre pienso lo mismo: Thom Yorke debería ver un concierto de Vetusta. Eso si no lo ha visto ya.
La banda comienza con “Los Días Raros”, tema que abre Mapas. Con un final de canción que te deja boquiabierto. Le siguen “Boca en la Tierra” “En el río” y Copenhague”. ¿Se puede empezar mejor? Yo creo que no. El concierto terminó con “La Cuadratura del Círculo”. Éxtasis.

Vetusta Morla
Eran las tres de la mañana cuando aparecían Delorean . “Deli”,”Big Dipper” y “Stay Close” están entre las diez canciones que más suenan en mi ipod. Soy poco objetivo con ellos, me encantan. El público saltaba, vibraba y sudaba, vaya que si sudaba. Hacía calor, pero se soportaba bien. ¿De dónde son estos tíos? Me preguntó una chica. De Zarautz, de aquí al lado,
contesté. No se lo podía creer.
Cada canción de los vascos es una pequeña maravilla, y ver a Guilermo Astrain en directo, un deber. La voz y bajo de Ekhi no se quedan atrás.
Era la guinda perfecta, inmejorable forma de acabar un festival… Aunque todavía quedaba la última sesión en la Orosco.
Nos fuimos poniendo en la cola para el bus de vuelta. Pacientemente esperamos mientras Protección Civil controlaba la fila. Ni un altercado, nada. Todo era felicidad… y cansancio.
Al entrar en la Orosco comenzó a sonar “Jump Around” de House of Pain. ¿Para qué más?, me pregunté. Llegó la hora de irse al hotel con la satisfacción de haber vivido algo grande.
Debería criticar en algo a la organización, pero en lo básico creo que no han fallado. Baños siempre limpios, con jabón de manos y papel. Autobuses perfectamente sincronizados, camareros encantadores. Ya sé, los vasos de los cubatas eran muy pequeños. ¡Que no se vuelva a repetir!
Además, puede palparse en el ambiente que en Miranda están encantados con el festival… Casi un millón de euros de impacto económico estimado son muchos euros.
Hasta el año que viene Ebrovisión!!!
Un ebrovisivo.





